El SENASA refuerza los planes de control y erradicación de Brucelosis y Tuberculosis

La creciente demanda mundial de productos lácteos plantea una excelente oportunidad de mercado para los próximos años para nuestro país que, durante el 2013, exportó 350.723 toneladas provenientes de establecimientos certificados como libres de Tuberculosis y Brucelosis por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). “La lechería conforma uno de los complejos agroindustriales más importantes de la Argentina, observándose una mejora significativa en la calidad de la leche producida, entre otras causas, por la aplicación desde el Estado de planes de control y erradicación de enfermedades como la Tuberculosis y la Brucelosis”, indica Luis Carné, vicepresidente del SENASA. Estas acciones del SENASA se enmarcan en la estrategia impulsada desde el Ministerio de Agricultura de la Nación para favorecer el valor agregado en la producción agroalimentaria destinada al consumo interno y a la exportación. “Nuestro objetivo es seguir posicionándonos como uno de los principales productores de alimentos con alto valor agregado a nivel mundial", dice el titular de la cartera, Carlos Casamiquela. El mapa de la lechería argentina muestra una estructura primaria de aproximadamente 2 millones de vacas en lactancia ubicadas en 11.800 tambos –actualmente ocupan 3 millones de hectáreas– que produjeron en la última campaña alrededor de 11.400 millones de litros de leche, con una producción individual de 5.150 litros por lactancia. La distribución de la producción primaria se encuentra principalmente en las cuencas lecheras de las provincias de Córdoba (36%), Santa Fe (30%), Buenos Aires (26%), Entre Ríos (5%) y La Pampa (2%). “La región pampeana aporta el 99% del total de leche del país”, refiere el director nacional de Sanidad Animal del SENASA, Rodolfo Bottini. El 80% de los establecimientos productores de leche corresponde a un rango de entre 100 y 499 hectáreas totales. Normalmente se trata de establecimientos con una producción mixta de actividades agrícolas y ganaderas. La superficie asignada al rodeo de vacas de tambo tiene una mayor importancia en el estrato de 100 a 200 hectáreas (50% de los tambos). Solamente el 6% de los tambos supera las 300 vacas en ordeñe, y la provincia de Entre Ríos muestra un predominio marcado de los tambos más pequeños, ya que un poco más del 80% de los tambos de características familiares no supera las 50 vacas en ordeñe. En base a la producción diaria de leche, las explotaciones lecheras de menor escala producen de 1.000 a 2.000 litros diarios. En una situación intermedia aparecen las explotaciones medianas a grandes que se ubican en el rango de 2.000 a 3.000 litros diarios de leche y disponen de 200 hectáreas destinadas a la actividad. “La producción primaria lechera argentina proviene de rodeos libres de Brucelosis y Tuberculosis o que se encuentran bajo programas oficiales de control y erradicación de ambas enfermedades, instrumentados por el SENASA”, destaca Nicolás Winter, director de Programación Sanitaria del SENASA.