La Fiebre Aftosa a nivel regional

Acaba de finalizar en Perú, la 41º Reunión anual de la COSALFA, donde los países de América del Sur, más Panamá, presentaron un informe detallado sobre su situación sanitaria con respecto a la Fiebre Aftosa. El Centro Panamericano de Fiebre Aftosa (OPS) actuó como Secretaría Técnica de la reunión y presentó los avances a nivel regional del PHEFA, que tiene como objetivo principal eliminar la circulación del virus de la Fiebre Aftosa en el territorio sudamericano para el año 2020. Como dato de significación, la región no presenta brotes de Fiebre Aftosa desde el año 2012 y más de 2/3 de su superficie ha sido reconocida oficialmente por OIE como ”libre sin vacunación” o “libre con vacunación”, ambos hechos de gran significación para la economía y el comercio internacional de la región. Se ha indicado además que se están utilizando más de 500 millones de dosis de vacuna antiaftosa en forma anual, para la vacunación de gran parte del rodeo regional, hecho que indica que la región ha finalizado la etapa de control de la Fiebre Aftosa y ha entrado en la etapa de “prevención”, y por lo tanto deben utilizarse las herramientas y los indicadores de protección poblacional apropiados (niveles de protección poblacional por anticuerpos específicos), más que los indicadores de “cobertura vacunal”, que es un indicador de capacidad de distribución de vacuna a nivel país y/o zona pero no dice nada de la eficacia de la vacunación. Es en esta etapa donde se deberían implementar además severos controles de calidad sobre las vacunas en uso en la región y en las condiciones de biocontención de los laboratorios (públicos y privados) que manipulan virus de la Fiebre Aftosa. En ambos casos de acuerdo a las normativas internacionales. Lamentablemente en la 41º Reunión de la COSALFA no se avanzó significativamente en estos puntos ni en la urgente necesidad de contar con bancos de vacunas/antígenos para las cepas variantes y/o exóticas que potencialmente puedan afectar a la región. Nuestro país, que cuenta con un Laboratorio de Referencia de la OIE para la Fiebre Aftosa, realizó valiosas contribuciones en estos puntos y en la necesidad de enfocar la vigilancia en base “al riesgo”. Parecería conveniente en este punto, que si el enfoque del tema del control de la Fiebre Aftosa a nivel regional ha resultado exitoso, en esta etapa se inicien actividades de “Análisis de Riesgo de la Fiebre Aftosa a nivel regional”, donde resulte prioritario la identificación de los riesgos internos y externos de reaparición de la Fiebre Aftosa, permitiendo prevenir y mitigar cualquier riesgo identificado en forma preventiva. En síntesis, se comienzan a ver en la región, los resultados de una acción iniciada en la década del ‘80, que gracias al compromiso público-privado ha llevado adelante una acción de tremenda magnitud (no hay un antecedente mundial de semejante magnitud en el área de Sanidad Animal) en forma continua y cuyos resultados comienzan a vislumbrarse. Desde PROSAIA congratulamos a quienes han sido partícipes y protagonistas de esta acción y esperamos que se refuercen las acciones para consolidar y hacer sostenibles estos resultados.